Herpes Zóster: Conoce sus síntomas y cómo tratarlo

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Herpes Zóster: Conoce sus síntomas y cómo tratarlo

El virus de la varicela Zóster es el responsable de producir las manifestaciones del Hepres Zóster, tales como sensibilidad inusual en la zona de la piel donde se hace evidente. Este pequeño síntoma del Herpes Zóster es fácil de confundir con una irritación por el roce de la ropa o una respuesta al cansancio físico, por eso es importante que conozcas cómo diferenciarlo.

En salud preventiva, identificar correctamente estas señales iniciales es el factor determinante para evitar complicaciones prolongadas. Sigue leyendo porque te explicamos cómo se manifiesta, cuáles son los factores que lo activan y por qué actuar durante las primeras horas es vital para tu bienestar a largo plazo.

¿Qué es el Herpes Zóster y por qué aparece?  

El Herpes Zóster es una infección viral que causa erupciones con ardor o dolor, que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero generalmente se presentan distribuidas por una franja de pequeñas ampollas en la piel del torso.

El Herpes Zóster surge por la reactivación del virus que causa la varicela. Sin embargo, una persona con Herpes puede contagiar de varicela a alguien que no haya tenido varicela. 

De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Vacunología, se estima que entre el 15% al 20% de las personas que han tenido varicela, sufrirán la reactivación en forma de Herpes Zóster.

 La relación con el virus de la varicela   

Si padeciste varicela en la infancia, el virus Varicela-Zóster (VVZ) permanece alojado de forma latente en los ganglios nerviosos. No desaparece del organismo; simplemente entra en un estado de inactividad. Años más tarde, por diversas causas médicas o biológicas, el virus puede reactivarse y desplazarse a través de las fibras nerviosas hasta llegar a la piel, provocando una inflamación dolorosa y lesiones cutáneas.

 Factores que pueden debilitar el sistema inmune   

La reactivación ocurre principalmente cuando las barreras de defensa de tu cuerpo pierden eficiencia. Las situaciones reales que suelen detonarlo son:

  • El proceso natural de envejecimiento: A partir de los 50 años, el sistema inmunitario experimenta una disminución en su capacidad de respuesta.
  • Periodos de fatiga extrema o estrés: Situaciones de alta demanda emocional o física que agotan los recursos del organismo.
  • Padecimientos crónicos: Enfermedades que comprometen la inmunidad o el uso de tratamientos médicos prolongados.

Síntomas principales: ¿Cómo identificarlo?  

A diferencia de otras erupciones cutáneas, el herpes zóster tiene una distribución muy específica: suele aparecer solo en un lado del cuerpo, siguiendo el trayecto de un nervio. Los síntomas de herpes zóster suelen presentarse en este orden:

  1. Sensación de hormigueo o ardor en una zona específica del cuerpo: Es una molestia focalizada que aparece días antes de cualquier señal visual en la piel.
  2. Aparición de sarpullido o ampollas (generalmente en un solo lado del torso o cara): Pequeñas vesículas con líquido que suelen agruparse en una franja o banda.
  3. Sensibilidad al tacto y dolor punzante: La zona afectada se vuelve extremadamente sensible, provocando incomodidad incluso con el contacto ligero de las prendas de vestir.
  4. Fiebre o dolor de cabeza persistente: En algunos casos, el malestar se acompaña de cansancio generalizado.

El papel de la prevención  

Para quienes buscan mantener una vida activa y sin interrupciones, la prevención tecnológica es una herramienta esencial. Por ello  en Plan Seguro contamos con videoconsultas con nutriólogos, psicológos y médicos generales, para que ante la primera señal de ardor o sensibilidad sospechosa, recibas orientación profesional sin demoras. Este beneficio lo puede extender a 3 personas más que tu elijas.

 Estilo de vida saludable para fortalecer tus defensas   

Mantener una alimentación equilibrada, priorizar el descanso nocturno y gestionar las cargas de trabajo son acciones directas que ayudan a mantener al virus en estado inactivo. Un sistema inmunitario con los nutrientes necesarios es la mejor barrera contra la reactivación viral.

 Importancia de la consulta médica oportuna   

Es fundamental evitar el uso de remedios caseros o cremas sin prescripción, ya que pueden complicar la cicatrización de las ampollas. La intervención médica dentro de las primeras 72 horas tras la aparición de las lesiones es el estándar recomendado para reducir el impacto del virus.

Tratamiento y cuidados: Recuperando tu tranquilidad  

El tratamiento médico se enfoca en detener la replicación del virus y gestionar el dolor. Una atención tardía puede derivar en neuralgia postherpética, una condición donde el dolor persiste en el nervio aun cuando la piel ya ha sanado.

El cuidado profesional incluye antivirales y analgésicos específicos. En casa, se recomienda mantener la zona limpia, seca y utilizar ropa de algodón que no genere fricción.

Estar informado y contar con un respaldo de salud que facilite el acceso a médicos idóneos en la creación de la estrategia más efectiva para mantener tu ritmo de vida con seguridad. En Plan Seguro cuentas con atención médica desde el primer día para un diagnóstico y tratamiento oportuno.

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Referencias: Asociación Mexicana de Vacunología (AMV): Información especializada sobre la prevención y el esquema de vacunación contra el Herpes Zóster. https://vacunacion.org/herpes-zoster-vacuna/

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